Tenemos una perspectiva imprecisa de Dios.  Lo consideramos un ser benevolente que se queda satisfecho cuando  las personas  se las arreglan para encajarlo a  él en sus vidas de alguna pequeña manera.  Olvidamos que Dios  nunca tuvo una crisis  de identidad; Él  sabe que Él  es grande y que merece estar en el centro de nuestra  vida.  Jesús vino humildemente como siervo, pero nunca nos súplica que le entreguemos alguna pequeña parte de nosotros mismos.  Él manda tener todo de sus seguidores. 
Fragmento  de “Loco Amor” de  Francis Chan. 

Perfecto Amor. 

La gran noticia de la Biblia no es que tú amas a Dios, sino que Él te ama a ti.

Sus pensamientos acerca de ti son de paz y bienestar, para darte un fin que esperas. Tú nunca sales de su mente ni te pierdes de su vista.

Él ve lo peor de ti y no deja de amarte. Tus pecados del mañana y tus fallas del futuro no lo tomaran por sorpresa porque Él los puede ver ahora mismo. Cada día y cada faceta de tu vida ha pasado delante de sus ojos y ha sido calculado conforme a su criterio. Él te conoce mejor de lo que tú te conoces y ha pronunciado su veredicto: -¡TODAVÍA TE AMO!-

Ningún descubrimiento lo decepcionara, ninguna rebelión lo hará desviarse de su propósito de salvarte. ¿Por qué? porque Él te ama con un amor infinito.

Fuente Desconocida

Contracorriente 

​Normalmente  se dice  que debemos actualizarnos,  que el mundo  está  en constante cambio y que debemos ir acorde a eso. 

 Pero ¿siendo cristianos,  ¿Cuál debe ser nuestra postura en cuanto a eso? Hebreos 13:8 “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre”. Puede cambiar la mentalidad del mundo,  puede ser que ahora cada quien  piensa y hace lo que quiere…Un ejemplo simple y muy claro de esto, es cuando  las personas dicen: si no sabes qué  hacer… sólo  sigue  lo que te dice tu corazón…PERO, la biblia dice en Jeremías 17:9  “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?”. Este es un claro ejemplo  de que lo que el mundo dice, no es lo mismo que el Señor  dice para cuidarnos. 
El Señor es el mismo ayer hoy y siempre, Él no cambia, sus estándares no cambian, sus mandamientos no cambian,  Su Amor, no cambia… ÉL NO CAMBIA. 

Busquemos hacer su voluntad en todos y cada uno de los aspectos de nuestra vida, no la nuestra. 

 

Vayamos contracorriente.

¿Noviazgo?

El líder de Jóvenes de mi Iglesia, recientemente envió este artículo. Personalmente me encantó…No daré Spoilers, simplemente puedo decir, que concuerda con TODO lo que yo pienso. Es muy interesante 🙂

Cuándo pueden los jóvenes comenzar un noviazgo?

Tu respuesta probablemente va a depender de tu concepción del propósito del noviazgo. Cualquiera puede ver que los costos del fracaso en el noviazgo suelen ser altos: rupturas devastadoras, pecado sexual, la traición, rechazo repentino, decepciones tremendas, angustia, el dolor del amor que nunca caminó llegó al altar.

¿Por qué, entonces, muchos de nosotros queremos entrar al noviazgo tan rápidamente?

En parte es porque Satanás enmascara los riesgos muy bien (Apocalipsis 12:9). Él presenta el romance como si fuera un requisito para tener una buena vida, y como, sin él, todo lo demás se vuelve vacío, solitario, y sin propósito en comparación. Satanás saca provecho de nuestros deseos y nos convence de que debemos “amar” para poder vivir de verdad, que los mayores placeres y las experiencias más completas se encuentran en una relación con un novio o novia (o esposo o esposa). Te prepara un corazón roto para el desayuno, y endulza cada pecado sexual con un hermoso, pero venenoso, glaseado.

Satanás y su influencia en y a través del mundo lleva a millones de nosotros a tener demasiadas parejas y tenerlas demasiado pronto, porque él ama lo que ese tipo de relaciones provocan en nosotros.

Tuve mi primera “novia” en el sexto grado, mi primer beso ese verano (con una chica diferente), y luego una nueva novia casi cada año de la preparatoria. Desde muy temprano en mi juventud que estaba buscando el afecto, la seguridad y la intimidad en las chicas en lugar de buscarlos en Dios. Tuve novias antes que la mayoría, y muchas más que la mayoría. Mis años de adolescencia fueron una larga cadena de relaciones que eran demasiado serias para nuestra época, duraban mucho tiempo y, por lo tanto, terminaban muy dolorosamente. Dije “Te amo” demasiado pronto, y a demasiadas. Y el diablo se sentó en primera fila, disfrutando cada minuto de mi historia romántica.

¿Por qué —para qué— tener novia(o)?

La guerra espiritual en nuestro corazón es real, y hay mucho en juego, por lo que es fundamental preguntarnos por qué creemos que debemos tener novios o novias en primer lugar. ¿Por qué tuve una novia cuando tenía doce años (y trece, catorce, y hasta los dieciocho)?

Muchos de nosotros simplemente queremos ser felices; queremos pertenecer, y ser valorados. Nos imaginamos que nuestras necesidades más profundas se resolverán en la intimidad de estar con ese hombre o esa mujer especial.

Todos queremos que nuestros corazones se eleven por alguien o por algo. El romance y el misterio del matrimonio parecen ser el más alto nivel de placer terrenal y de amistad. Anhelamos ser conocidos y amados, pertenecer a alguien, estar en la historia de alguien más. También queremos que alguien se haga parte de nuestra propia historia. Y todos queremos que nuestras vidas sirvan para algo. Queremos aportar algo significativo para una causa significativa. Queremos hacer la diferencia. No queremos desperdiciar nuestras vidas.

Muchos de nosotros tenemos novias porque estamos tratando de llenar esas necesidades de amor. Si se nos hiciera la pregunta, podríamos decir que estamos “buscando el matrimonio”, pero muchos de nosotros no estamos ni siquiera cerca del matrimonio por materias de edad, finanzas, madurez, educación, o etapa de la vida. Estamos, realmente, en búsqueda de la felicidad, del pertenecer, y del significado que creemos encontraremos en el romance.

Si pudiera empezar de nuevo, ¿qué cambiaría?

Si pudiera hacerlo todo de nuevo, preferiría no haber tenido una novia en el primer año de la preparatoria (o en el último, o incluso en mis primeros dos años de universidad). Esperaría hasta estar listo para casarme.

Mis ojos se abrieron cuando empecé a entender las diferencias principales entre el noviazgo y el matrimonio. Una pareja de novios se puede sentir casada a veces, pero una pareja de novios no es una pareja casada. Entender las diferencias entre este tipo de relaciones nos protegerá muchos dolores y fracasos asociados con el noviazgo.

La mayor recompensa en cualquier vida, independientemente de nuestro estado civil, es conocer a Cristo y ser conocido por él, amarle y ser amado por él. La gran recompensa del matrimonio es la intimidad centrada en Cristo con el cónyuge, conocer y ser conocido, amar y ser amado por un esposo o una esposa. La gran recompensa en las citas y el noviazgo es la claridad centrada en Cristo sobre el matrimonio (o hacia el matrimonio). La intimidad romántica es más segura en el contexto del matrimonio, y el matrimonio es más seguro en el contexto de la claridad. Si queremos tener y disfrutar de ese tipo de intimidad centrada en Cristo, nos tenemos que casar. Y si queremos casarnos, necesitamos buscar tener claro con quién hacerlo.

Antes del noviazgo, espera

Legalmente, al menos en los Estados Unidos, no podemos casarnos sino hasta cumplir dieciocho años (a excepción de los estados de Nebraska y Mississippi, donde debes ser mayor: 19 y 21 años, respectivamente).

Más allá de la mera edad, debemos plantearnos serias preguntas acerca de la madurez y la estabilidad. ¿Nuestro novio o novia ha madurado lo suficiente como para tener alguna idea del tipo de esposo o esposa que va a ser durante los próximos cincuenta años? ¿En verdad hemos nosotros madurado lo suficiente? ¿Será uno o ambos capaces de sustentar a la familia económicamente? ¿La fe en Jesucristo de él o ella ha sido probada lo suficiente como para estar seguro de que es real?

Algunos, sin duda, van a detestar este consejo —estoy seguro de que yo también lo hubiera odiado— pero todos tenemos que reconocer que, aunque nos sea posible tener un noviazgo mucho tiempo antes de casarnos, eso no significa que debemos hacerlo. Lo que quiero decir es que no se debería comenzar un noviagzo con miras hacia el matrimonio cuando el matrimonio no está en el futuro cercano. Se puede soñar sobre el matrimonio desde temprano (como yo lo hice), pero, ¿es realista decir que tú y tu pareja van a poder casarse pronto?

Esperen para comenzar el noviazgo hasta que estén preparados para casarse. Mi consejo —tómenlo o déjenlo— es esperar hasta que él o ella puedan casarse en los próximos dieciocho meses (un año y medio). No estoy diciendo que haya que casarse antes de un año y medio de noviazgo. La parte importante es que ustedes podrían casarse, si Dios deja claro que es su voluntad y el tiempo adecuado para ustedes. Claramente, no encontrarán esos dieciocho meses que mencioné en la Biblia, y no se debe tratar como una ley de Dios. Pero se puede usar ese tiempo para evaluar —con el Señor, sus padres, y amigos cercanos cristianos— si les parece conveniente y seguro para ti y tu corazón.

¿Qué hacer mientras esperamos?

El hecho de esperar para el noviazgo no significa que debamos quedarnos sentados y sin hacer nada. La vida no se trata solamente, ni principalmente, del amor y del matrimonio. Nuestra vida se trata de Jesús —su amor por nosotros y sus planes para nosotros— ya sea que estemos solteros o casados, o si tenemos dieciséis o sesenta años.

Dios tiene mucho más para ti de lo que cualquier relación puede ofrecer. Él quiere decir algo espectacular a través de ti y de tu joven vida. Él quiere usarte a ti y a tus dones para cambiar la vida de otras personas. Si quiere que te cases, él quiere hacer de ti una futura esposa o esposo fuerte y solidario. Él quiere mostrarle al mundo dónde encontrar la felicidad a través de tu gozo.

No necesitas un novio o una novia para experimentar estos los planes de Dios para los años de espera. Así que, ¿qué puedes hacer si no tienes novio o novia?

1. Sé un ejemplo valiente y fiel para los demás.

“No permitas que nadie menosprecie tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, fe y pureza” (1 Timoteo 4:12).

Puede que aún no seas capaz de votar ni de conducir, pero puedes vivir para decir algo acerca de Jesús. Tu palabra —el lenguaje y la actitud que utilizas con tu familia y amigos— dice algo acerca de Jesús. Tuconducta —las decisiones que tomas todos los días acerca de lo que vas o no a hacer, las formas en las que encajas con el resto del mundo o no— hablan al mundo acerca de tu Dios. Tu amor —la manera que tratas a la gente en tu vida— dice algo acerca de la forma en la que has sido amado por Dios. Tu pureza —tu compromiso de confiar en Dios y su palabra, y atesorarlo por encima de todos los placeres y experiencias prematuras— predica el evangelio a tus compañeros esclavos de sus propios deseos.

2. Vive para servir, no para ser servido.

“Según cada uno ha recibido un don especial, úselo sirviéndose los unos a los otros como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. El que habla, que hable conforme a las palabras de Dios; el que sirve, que lo haga por la fortaleza que Dios da, para que en todo Dios sea glorificado mediante Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el dominio por los siglos de los siglos. Amén” (1 Pedro 4:10-11).

La mayoría de los jóvenes están tan consumidos por sus propias necesidades y deseos que no están al tanto de a las necesidades de quienes los rodean. Pero tú tienes una potencialidad demasiado grande como para gastar tu tiempo en las redes sociales, en el mall y en los juegos de video. Mira, por ejemplo, lo que los adolescentes logran en los Juegos Olímpicos; chicos y chicas de quince y dieciséis años de edad ganando el oro contra los mejores deportistas del mundo.

¿Qué tal si decides usar los dones que Dios te ha dado para hacer una diferencia en la vida de otra persona? Podrías servir en un ministerio en la iglesia, ser mentor de alguien más joven, o ayudar en las necesidades de tu vecindario. Tú eres capaz de mucho más de lo que el mundo espera de ti. Vive de tal manera “que en todo Dios sea glorificado mediante Jesucristo” a través de ti.

3. Prepárate para ser el futuro cónyuge que Dios te llama a ser.

“Las mujeres estén sometidas a sus propios maridos como al Señor. Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, siendo Él mismo el Salvador del cuerpo. Pero así como la iglesia está sujeta a Cristo, también las mujeres deben estarlo a sus maridos en todo. Maridos, amen a sus mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se dio Él mismo por ella” (Efesios 5:22-25).

Quizás algunos de nosotros hayamos nacido con ganas de casarnos, pero ninguno de nosotros ha nacido listo para casarse. El llamado de amar al cónyuge es una llamado a reflejar la historia más grande jamás contada: Dios mismo ha venido en carne a morir por su novia pecadora, la Iglesia. Nuestros instintos naturales no son morir a nosotros mismos por el bien de otra persona, ni siquiera por la persona que nos gusta mucho.

Hasta que estés listo para tener novio o novia, Dios te está preparando para amar correctamente cuando llegues a hacerlo, preparándote de gloria en gloria (2 Corintios 3:18).

4. Que tu gozo al esperar sea sorprendente.

“Por esta razón, también nosotros, desde el día que lo supimos, no hemos cesado de orar por ustedes, pidiendo que… anden como es digno del Señor, haciendo en todo, lo que Le agrada, dando fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de Dios. Rogamos que ustedes sean fortalecidos con todo poder según la potencia de Su gloria, para obtener toda perseverancia y paciencia, con gozo” (Colosenses 1:9-11).

No es difícil encontrar a solteros amargados, hombres y mujeres jóvenes que lamentan su soledad mientras todos los demás están saliendo con alguien. Es mucho más difícil encontrar a jóvenes que encuentran su identidad, su felicidad, y seguridad en un lugar diferente.

Sorprende a tus amigos (y a todos los demás) al estar dispuesto a esperar para entrar en el noviazgo hasta que ya te puedas casar, porque en Dios ya tienes todo lo que necesitas.

Marshall Segal es el asistente ejecutivo de John Piper y editor asociado de Desiring God. Él es graduado de Bethlehem College & Seminary y vive con su esposa Faye en Minneapolis. Lo puedes seguir enTwitter.

Mentiras que las Jóvenes Creen y la Verdad que las Hace Libres (Resumen del libro)

Hace unos meses me prestaron un libro. Se llama “Mentiras que las jóvenes creen y la verdad que las hace libres.”

Este libro habla sobre algunas de las cosas que nosotras como jóvenes estamos expuestas a creer, cosas básicas y que pudiera parecer que no tienen importancia debido a que estamos viviendo en un mundo totalmente torcido y  en un tiempo muy difícil. Pero la verdad es que estamos expuestas a tantas cosas y debemos tener cuidado con las ideas que vamos haciendo parte de nuestras vidas.

En el libro, las autoras no sólo hablan de las mentiras más comunes que el enemigo nos hace creer, sino que brindan las VERDADES de estas mentiras, todas basándose en la palabra de Dios.

A continuación dejaré un pequeño resumen. Es un listado de 22 verdades que se muestran al final del libro, junto con las citas bíblicas que confirman esas verdades conforme a la palabra de Dios.

#1

Si tienes un día muy malo y te sientes tentada a creer que Dios no es bueno. 

Dios es bueno

(Sal. 119:68; 136:1)

#2

Si te sientes lejos de Dios y te inclinas a creer que Él no te ama.

Dios me ama y quiere que goce de sus mejores bendiciones para mi

(Ro. 8:32, 39-39)

#3

Si te sientes fea o gorda.

Soy una obra formidable y maravillosa

(Sal. 139:14)

#4

Si te sientes rechazada.

Soy acepta en Cristo

(Ef. 1:4-6)

#5

Si sientes que necesitas más “cosas” y que tus deseos te consumen.

Dios es suficiente

(Sal. 23:1)

Sigue leyendo

Lo que mis 20 me enseñaron.

  • Dios tiene un hermoso propósito en todo.
  • Es muy cierto eso de que “y un tiempo para todo”.
  • Hacer ejercicio no es del todo malo.
  • Las reglas están establecidas por una razón buena.
  • Controlar y enseñar a 30 niños a la vez, no es tan fácil.
  • Existen personas con el súper-poder de tenerme paciencia.
  • En el pedir está el dar.
  • Probar cosas nuevas, es bonito.
  • Los animalitos bebes, son hermosos.
  • Enseñar a leer, no es fácil.
  • Tener buena ortografía es muy complicado.
  • Poner tu vista en lo eterno, es la mejor decisión que puedes tomar.
  • Las mariposas en el estómagos son bonitas.
  • La pizza es deliciosa con “ranch”.
  • Alguien puede ser tu amigo y en dos segundos odiarte con toda su alma.(Me encanta trabar con él)
  • Respetar las decisiones de los demás, no siempre es fácil.
  • Puedes ver la misma serie dos veces y disfrutarla cada vez más.
  • Ir a la escuela, no es la gran cosa.
  • Puedes quedarte a trabajar en el lugar donde pensaste sólo practicar.
  • Dios es muy bueno(aunado a lo anterior).
  • Ir a París, es un poco complicado.
  • Hay muchas cosas por hacer.
  • Si tienes a Dios, lo tienes todo.
  • No todos pensamos de la misma forma.
  • Puedes conocer perfectamente bien a un extraño.
  • Tenemos músculos que ni nos imaginamos(hasta que hacemos ejercicio).
  • Todo con una agenda es mejor.
  • La regla de tres simple, es muy útil.
  • Puedes hablar inglés perfectamente bien con una persona que habla inglés, pero si habla español, todos tus conocimientos son nulos.
  • Dios nunca deja de sorprenderte.
  • Los niños enseñan más de lo que pueden aprender de nosotros.
  • Ser cuerdo y normal, es aburrido.
  • Servir, es lo mejor del mundo.
  • No por ser grande vas a dejar de ceder.
  • Las mascotas son necesarias para la vida.
  • “No en un día se ama ni en dos se olvida”.(Alguien me ha dicho eso como mil veces).
  • Cada día se aprende algo nuevo.
  • Debemos amar “con todo y la mochila”.
  • Vivir dentro de SU voluntad, no es fácil. Pero es hermoso.
  • Ésta lista puede continuar eternamente…